
El consejero de Sanidad, César Antón Beltrán, informó hoy al Consejo de Gobierno de la Junta de Castilla y León sobre la adjudicación del concurso que otorga la concesión de obra pública para la construcción y explotación del nuevo Hospital de Burgos, por una retribución anual de 38.118.225 euros.
El adjudicatario ha sido la agrupación empresarial formada por Caja de Ahorros Municipal de Burgos, Caja de Ahorros y Monte de Piedad del Círculo Católico de Obreros de Burgos, Invergestión Sociedad de Inversiones y Gestión S.A. (Caja España), Caja de Ahorros de Ávila, Caja Duero, Santander Infraestructuras, Gerens Management Group S.A., Urbanizaciones Burgalesas S.L., Obrascón-Huarte-Laín S.A., Corsán-Corviam S.A. y Grupo Norte Agrupación Empresarial de Servicios S.L.
El objeto del concurso ha sido el otorgamiento de la concesión de obra pública del nuevo Hospital de Burgos a un concesionario para que éste la ejecute y explote, con la obligación de mantener la infraestructura hospitalaria y la prestación de catorce servicios no sanitarios con la calidad necesaria, reconociéndole el derecho a percibir una retribución.
Este concesionario tendrá derecho a la percepción de unas cantidades retributivas anuales, provenientes de la retribución por uso de las infraestructuras, la retribución por la prestación de servicios y obras accesorias o vinculadas y descontando los ingresos procedentes de las zonas comerciales.
Entre estas cláusulas que incorpora este contrato de obra pública cabe destacar la incorporación a los mecanismos de control de un Índice de Disponibilidad de la Obra (IDO), medido a través de indicadores de servicio, cumplimiento y estándares de calidad cuyo incumplimiento supondrá la aplicación de deducciones o penalizaciones en las retribuciones al concesionario.
Los criterios para la adjudicación de este contrato se han basado en la valoración detallada de las propuestas económicas y técnicas, analizando la estructura financiera y de riesgos de los proyectos de inversión, y de los planes económico-financieros, así como de las propuestas de construcción y equipamiento, planes de negocio y de explotación de los servicios. Asimismo ha tenido especial incidencia la consideración de la coherencia entre ambas propuestas.
Durante toda la duración de la concesión -la concesionaria deberá ser sociedad anónima y tener su domicilio social en Burgos-, la Administración regional controlará el desarrollo de la misma mediante la oficina de seguimiento de la concesión, que se encargará de la realización de funciones de vigilancia, control y supervisión tanto durante la ejecución de las obras como en el plazo de explotación de la concesión de obra pública.
UN HOSPITAL PÚBLICO
El nuevo Hospital de Burgos será una moderna infraestructura sanitaria pública, amplia, dotada de la más avanzada tecnología, respetuosa con el medio ambiente y el desarrollo sostenible, que nace del compromiso de la Junta de Castilla y León con la mejora continua de la Sanidad pública regional y de la participación de todos los estamentos implicados y de la propia sociedad burgalesa.
El modelo de concesión de obra pública elegido por la Gerencia Regional de Salud para este centro hospitalario burgalés asegura la mayor agilidad en la ejecución del proyecto y, por tanto, un menor plazo de tiempo para disponer de esta infraestructura sanitaria finalizada y completamente equipada con las últimas tecnologías y equipamientos que, además, tendrán una permanente actualización según se refleja en la concesión.
Asimismo, este modelo establece una clara diferencia entre la asistencia sanitaria, que será pública, prestada por empleados públicos, sin pérdida de empleo y con dirección y gestión pública, y la propia construcción y gestión de la infraestructura en sí, objeto de esta concesión de obra pública ya ampliamente empleado en otras regiones y en países europeos avanzados, debido a sus notables mejoras.
CRONOLOGÍA
La cronología para la adjudicación de este proyecto -una de las grandes apuestas para esta Legislatura del presidente de la Comunidad, Juan Vicente Herrera- ha tenido hitos muy concretos.
El primer paso dado por la Administración regional para impulsar la construcción de este gran hospital se dio el 17 de febrero de 2003, cuando se inició el expediente para la contratación del proyecto arquitectónico, mientras que el proyecto básico recibió la aprobación de los técnicos a finales de 2004.
A la vez que se diseñaba el edificio, en julio de 2004 se adjudicó el estudio sobre el modelo de participación público-privada para la construcción y explotación de esta infraestructura sanitaria. El equipo de arquitectos encargados de redactar los planos entregó el proyecto de ejecución a SACYL en abril de 2005.
La presentación pública del modelo tuvo lugar el pasado 13 de mayo de 2005 en Burgos, donde el presidente de la Junta de Castilla y León anunció el nuevo modelo, presentó el proyecto arquitectónico del hospital y adelantó todos los trámites administrativos, de manera que el siguiente lunes, 20 de mayo, se abrió el periodo de información pública al estudio de viabilidad.
Una vez finalizado el periodo de información pública y analizadas las consiguientes alegaciones, el 8 de agosto de 2005 se publicó en el BOCYL el expediente de contratación. El 10 de octubre finalizó el plazo de presentación de ofertas, y el 28 de octubre se produce uno de los hitos más importantes en todo el proceso: la apertura de ofertas, en la que se dieron a conocer los ocho grandes grupos empresariales que optaban a la construcción del nuevo hospital burgalés, de los cuales cinco continuaron adelante en el proceso de adjudicación.
En esta línea de trabajar con la máxima agilidad posible para iniciar las obras, la Consejería de Sanidad aprobó además un Plan Especial de Infraestructuras y Servicios, cuya primera fase ha consistido en la preparación del terreno (explanación y desmonte) donde se construirá el centro sanitario, trabajos que han supuesto el movimiento de unos 100.000 metros cúbicos de tierra.
UNA INFRAESTRUCTURA CON EQUIPAMIENTOS DE ÚLTIMA GENERACIÓN
El nuevo hospital se construirá sobre una superficie de 175.594 m² (equivalente a unos 24 campos de fútbol), con una inversión por parte de la Junta de Castilla y León que ascenderá a 231 millones de euros. La ejecución de obra y equipamiento estarán concluidos en tres años y medio, gracias al modelo elegido de concesión de obra pública.
Este modelo ya ha sido ampliamente probado en otros países occidentales y en varias regiones españolas, dado que permite una mayor agilidad en la construcción y por tanto menor plazo de tiempo para disponer del hospital completamente equipado con las últimas tecnologías sanitarias, equipamientos que además tendrán una permanente actualización por contrato.
La Junta de Castilla y León, que no realizará ningún desembolso hasta la puesta en funcionamiento del hospital, garantiza con este modelo que la asistencia sanitaria seguirá siendo pública, es decir, prestada por empleados públicos, con dirección y gestión pública, estableciendo una clara separación entre la gestión de infraestructuras (concesión) y la gestión asistencial (pública) Existirán eso sí intereses comunes y compartidos para la explotación de los servicios no asistenciales objeto de dicha concesión.
Otras de las garantías que ofrece el modelo es que no habrá pérdida de empleos, pues el diseño permitirá la redistribución del personal dedicado al control y gestión de los distintos servicios no asistenciales.
El hospital, que se va a construir sobre suelo público y con recursos económicos de la Administración regional, contará con 678 camas y más del 40% de habitaciones individuales. El ratio de metros cuadrados por cama asciende de los 83,11 actuales a 195,91, lo que supone un aumento del 134%.
El aparcamiento tendrá unas 1.500 plazas (más de dos por cama) y el Área Quirúrgica contará con 24 quirófanos, frente a los quince de la actualidad.