Un sistema sanitario sostenible
![]()
Un sistema sanitario sostenible es un informe publicado en marzo de 2006 por el Círculo de Empresarios en el que se analiza la sostenibilidad del modelo sanitario actual, lo que depara el futuro y las alternativas para solucionar sus problemas más graves.
Destaca la mención a la Colaboración Público-Privada como método para racionalizar y optimizar la calidad en la construcción y explotación de centros sanitarios.
Si bien la situación del sistema sanitario en España no es tan dramática como en países como Estados Unidos, hay que preguntarse si el sistema actual será sostenible a medio plazo.
El informe del Círculo de Empresarios Un sistema sanitario sostenible , incluye once recomendaciones para reformar el sistema actual. Europa del Este, Asia y otras regiones en desarrollo con las que competimos, tal vez no disfruten de los beneficios de un sistema de cobertura de sanidad moderno, pero, por la misma razón, tampoco soportan la consiguiente carga impositiva para financiarlo.
Claramente, lo que se necesita en España es la determinación política de reformar el sistema siguiendo el ejemplo de casi todos los países del norte europeo. Incluso en Inglaterra, bastión del Servicio Nacional de Sanidad desde 1947, se están contratando hospitales privados para prestar servicio a los pacientes y acortar las listas de espera en las intervenciones quirúrgicas.
El virus del sistema español radica en su accesibilidad: subsiste una buena calidad y un coste razonable, pero el precio ha sido la larga lista de espera para acceder al diagnóstico y tratamiento. La idea de introducir el copago en los servicios, actualmente limitado a los medicamentos y que en su momento fue anatema cuando se introdujo como ticket moderador en el Informe Abril de 1991, cuenta con muchos seguidores. Sin ir más lejos, Alemania ha introducido recientemente un copago de diez euros en las visitas a especialistas, que cubre la atención durante tres meses.
Considerar el sistema privado de sanidad, que equivale a una cuarta parte del gasto en España, como un complemento al sistema público y no como una duplicación, supondría un gran avance en la eficiencia del servicio. La cobertura en hospitales de gestión privada financiados públicamente, como el de Alzira en la región valenciana y las instalaciones que se han previsto en Valdemoro, cerca de Madrid, son ejemplos del dinero que sigue al paciente y donde es irrelevante que el tratamiento médico sea en un centro público o privado. Las reformas de este tipo son necesarias para controlar el coste del sistema, que en todos los países crece exponencialmente, debido a los nuevos avances médicos y farmacéuticos y a una población que envejece y que, al tener más formación y recursos, exige una calidad más alta de cobertura sanitaria.