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Novedades sobre las nuevas normas de contabilidad internacional en las concesiones

Representantes de grandes compañías de infraestructuras europeas, entre las que se encuentra un nutrido grupo de empresas españolas con el respaldo del Ministerio de Economía español, lograron extraer un compromosio para que el impacto de la normativa contable no castigue la marcha del negocio concesional, tras un encuentro con los máximos responsables del Comité de Normas Internacionales de Contabilidad (IASB, en sus siglas en inglés).

El IASB está dispuesto a que, durante un periodo transitorio, las actuales y las nuevas concesiones se contabilicen como un activo financiero (interpretación D-13) y no como un activo intangible (interpretación D-14). El principal resultado de este cambio de criterio es que las empresas podrán arrojar beneficios o pérdidas irrelevantes en los primeros años de la explotación de la infraestructura, ya que los elevados costes por endeudamiento para la construcción de una autopista podrán compensarse con los ingresos financieros. Con la anterior interpretación, no se recogía esta posibilidad, lo que elevaba significativamente las pérdidas de las sociedades concesionarias.

En el caso español, esta circunstancia es especialmente delicada debido a la legislación mercantil que, a partir de 2007 ó 2008 deberá aplicarse a todas las sociedades individuales. El principal impacto recae sobre la retribución de los accionistas, ya que aquellas sociedades concesionarias individuales que entren en pérdidas no podrán repartir dividendo. Otra consecuencia es la obligación de los socios de la concesionaria de aportar recursos para reequilibar su capital social cuando ha entrado en proceso de disolución debido a la aplicación de las NIC.

Los responsables del IASB están dispuestos a recoger una excepción transitoria para que el negocio concesional con garantía del Estado entre en la interpretación D-13 como activo financiero. La consecuencia más inmediata es que las sociedades concesionarias podrán compensar los costes financieros, lo que permitirá no arrojar grandes pérdidas en los primeros años de explotación de la infraestructura.