20 de abril de 2005
La patronal de las grandes constructoras, Seopan, ha ofrecido al Ministerio de Medio Ambiente 3.000 millones de euros para llevar a cabo la construcción de tres proyectos de desalación y otro de depuración de aguas: tres desaladoras en Murcia, Valencia y Andalucía, y una depuradora en esta última comunidad.
La desalación es la medida estrella del nuevo plan de aguas propuesto por el Ejecutivo, que ha recibido críticas debido al posible aumento de las tarifas cobradas a los usuarios como consecuencia del uso de esta tecnología. Sin embargo, el Gobierno y las constructoras llevan meses negociando medidas para evitar la subida del agua. Entre las medidas ofrecidas por el sector privado está hacerse cargo de la gestión de las desaladoras, alargar los plazos de concesión de 20 a 35 años y utilizar bancos de agua, que reasignen los recursos sobrantes.
En concreto, la propuesta de Seopan prevé que sea el sector privado el que asuma el riesgo de construir las infraestructuras, a cambio de que su explotación se le otorgue en régimen de concesión para que, a lo largo del tiempo, se pueda rentabilizar la infraestructura.
El plan de desalación prevé una inversión de 1.418 millones de euros. La ministra dijo ayer que en España habría que invertir cerca de 10.000 millones de euros en infraestructuras para el tratamiento de aguas residuales, por lo que “la colaboración privada es bienvenida. La ministra admitió que, dado el déficit de instalaciones y medios para depurar el agua según los requisitos exigidos por la Unión Europea, su gabinete está estudiando la elaboración un nuevo Plan Nacional de Depuración de Aguas.